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Ser positivos este nuevo Año

Estamos a veces tan mermados por nuestras experiencias pasadas negativas que nos dejan cicatrices profundas en el alma, difíciles de eliminar sin un gran trabajo diario por nuestra parte.

Atrapados también pensando en el futuro y que nos deparará, vivimos entre pasado y futuro sin disfrutar de lo único que tenemos, el presente….Hay que olvidarse del pasado y dejar de pensar en el futuro.

Simplemente hay que pensar en el día de hoy….En lo que tenemos ahora y agradecerlo, porque para tener éxito y ser felices es necesario tener FE.

Todos deseamos ser felices, aunque los factores actuales no sean favorables, quizás no haya suficiente salud, o no estén los seres queridos con nosotros, o creamos no tener ningún motivo para ser felices, pero esforcémonos en cambiar y será a partir de ese sentimiento, de esa voluntad y de nuestra FE, cuando las cosas empezarán a ser más fáciles y cambiar a mejor.

Hay una fuerza superior en la que podemos confiar siempre “DIOS”, si realmente hacemos un esfuerzo diario de vivir con amor, sin odio, envidia, rencor, ego, mala actitud hacia los demás aunque nos hicieron daño…, todos estos sentimientos solo dañan nuestra alma, nuestro cuerpo y nuestras células y nos impiden tener paz y ser felices.

Tenemos que mejorar cada día, HACER cada cosa con alegría y desde el fondo del corazón, saber y creer que todo es posible.

Porque todo lo que necesitamos para alcanzar éxito en cualquier faceta y ser feliz está DENTRO de nosotros mismos, en nuestro CORAZON.

Debemos de olvidar las preocupaciones, frustraciones, los  problemas, simplemente, dejarlos ir.

Todas esas cosas nos están LIMITANDO y deteniéndonos para alcanzar la felicidad que deseamos.

Mi mayor deseo es que escuchemos a “DIOS”, el hará feliz cada día de nuestra vida, aportando y dando felicidad a los demás, esforcémonos en ello y recordemos que solo depende de nuestra fe y de nosotros mismos, con la ayuda de “DIOS”.

¡¡Feliz Navidad y Feliz comienzo de año!!

“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa” (Albert Einstein)

 
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Publicado por en diciembre 26, 2011 en Uncategorized

 

Seamos fieles

Para que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite. Darle a alguien todo su amor nunca es garantía de que te retribuyan ese amor, pero no esperes eso: sólo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón. No digas adiós si todavía quieres tratar. Nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que ya no la amas, si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado. A aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado. A aquel que todavía necesita amar, aunque antes haya sido lastimado y aquel que tiene el coraje y la fe para reconstruir la confianza. Hemos de amar a Dios haciéndonos cargo de las ofensas que le hemos provocado.

Seamos fieles en las cosas pequeñas, porque ahí está nuestra fortaleza. Miremos el ejemplo de la lámpara que arde por pequeñas gotitas de aceite y sin embargo, da mucha luz. Las gotitas de aceite de nuestras lámparas son las cosas pequeñas que realizamos diariamente: la fidelidad, la puntualidad, las palabras bondadosas, las sonrisas, nuestra actitud amorosa hacia los demás. No hay nada que sea pequeño a los ojos de Dios y Él mismo se tomó la molestia de hacerlas para enseñarnos cómo actuar. Por eso se transformaron en infinitas. Las tentaciones las tenemos todos. Pero si Jesús es una realidad viviente en mi vida, entonces ya no tengo miedo. Somos pequeños instrumentos que en las manos de Dios pueden hacer milagros.

Empieza transformando todo lo que haces en algo bello para Dios. Cuando recibimos aunque sólo sea una pequeña observación poco caritativa, o cuando nos sentimos víctimas de una falta de consideración, con qué facilidad nos olvidamos de que éste es justamente el momento de compartir con Él la ofensa y el sufrimiento! Recuerden que la Pasión de Cristo desemboca siempre en la alegría de la Resurrección, para que cuando sientan en su corazón los sufrimientos de Cristo, tengan bien presente que luego llegará la resurrección. Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que volvamos a Él y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control y podemos confiar plenamente en Él. “Ejercítense en el sufrimiento, porque cuando fijen su mirada en la cruz, verán que El Señor tiene inclinada la cabeza porque quiere besarlos y tiene los brazos abiertos porque quiere abarcarlos en un fuerte abrazo. Lo han comprendido, hermanos? Sufrimiento, dolor, humillación, son besos de Jesús. Acérquense tanto a Jesús en su Cruz, para que pueda besarlos…” MDLN

 
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Publicado por en diciembre 21, 2011 en Uncategorized

 

Quien no te valora,…no te merece

Hay muchas relaciones de pareja y matrimonio en las que el respeto a su pareja no existe, son tantos que también podría ser tu caso o la de alguien que conoces.

Quien no te valora, no te merece. Eso es algo que toda persona debiera tener en mente. Y el respeto empieza por uno mismo, que se te valore o no depende de ti.

Las relaciones comienzan con esperanza, empezamos una nueva vida junto a la persona que amamos, ya no hay secretos pues por fin tienes un cómplice, un amigo… ya tienes un amor, y tu alma está descubierta ante esa persona. Así vivimos cada día con mucha alegría, con esperanza, con fe de que vamos a llegar mucho mas allá en la relación, parece que todo fuese perfecto, el hombre o mujer perfecta, la relación perfecta, todo encaja en nuestras vidas…Pero sucede también que muchas veces esos sueños realizados, esos sueños de amor que se han cumplido, se rompen. Tras ello viene la desilusión, ya no te mira, ya no te valora, ya no te llama, o si lo hace es cuando él quiere y no cuando tú le necesitas… ya nunca está para ti y te ves envuelto en absoluta tristeza e impotencia de no saber que hacer.

Y es justo que te sientas enfadada/o, lo has dado todo, no te has quedado con nada, y de pronto todo se ha roto.
¿Donde fue que perdiste el rumbo?

¿Por qué te dejas pisotear? Muchas personas viven esta lacra de verse menospreciada y vejada, insultada/o por su pareja, relaciones en las que ya no hay respeto. Pero más triste que todo esto es que tú permites que se te atropelle. Eso es lo más grave, nadie puede ni tiene el derecho de insultar tu persona, no lo consientas, no permitas que en nombre del amor te hagan pedazos a ti y a tu dignidad.

Algunas características comunes de personas que no te valoran:

  1. Nada de lo que haces le gusta.
  2. Critica todo, hasta tu forma de vestir.
  3. Ya no te deja tener amistades, te controla en todos los aspectos.
  4. Te pone en evidencia ante otras personas.
  5. Después de lograr que le amaras, ya no te hace caso.
  6. No responde a tus llamadas.
  7. Evita cualquier encuentro para no tratar temas serios.
  8. Se deja querer, hasta las entradas del cine la pagas tú.
  9. Ya no tiene detalles, al contrario, se piensa que se “merece” que todo lo pagues tú.

Si identificas a tu pareja en casi todas estas características, entonces no dudes en bajarte de ese tren, en la primera estación bájate. Es mejor sufrir un tiempo que estar con una persona así toda la vida. No te merece, no te valora, no te quiere, sólo le sirves para sus gustos. Tu no tienes que vivir una vida así, no eres cualquier cosa, eres una persona creadora de amor, de bondad y tropezar con este tipo de personas sólo te hará mal. Tú debes retirarte de su vida, te mereces un buen amor, una buena relación, no tienes porqué estar todos días soportando que hieran tu corazón.Si te respetas a ti misma llegará el día en que una persona que te dará tu lugar y sabrá valorar lo que eres. Te valorará por ser tú misma, no por lo que tienes. No permitamos que nadie sufra de esta manera, esas personas no valen la pena, deja esa vida y no te olvides, hay que tener DIGNIDAD, sólo así podrás salir adelante con estas relaciones tan nocivas.

Mereces que te amen y no te lastimen, mereces respeto así como toda persona lo merece, por algo eres especial, y esa palabra vale mucho. Puedes permitirte perderlo todo en la vida, menos la dignidad, eso es lo que realmente hace daño, no lo permitas nunca, y si ya lo perdiste nunca es demasiado tarde para recuperarlo. Mereces dignidad.

Recuerda: ¡Quien no te valora, no te merece!…lindos días.

 
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Publicado por en octubre 18, 2011 en Uncategorized

 

Guardar silencio….

Guarda silencio ante el Señor; espera con paciencia a que él te ayude. No te irrites por el que triunfa en la vida, por el que hace planes malvados”. Salmo 37:7

Lleno está el mundo de ruidos, palabras y sonidos que terminan quitando el descanso del alma, pero en medio de ese ruido, hoy puedo escuchar quietamente la amonestación que llega a través del salmista. Guarda silencio delante de él.

Hoy, al llegar ante la presencia del Señor quiero presentar delante de Él, todo lo que soy y todo lo que tengo..y en quietud y silencio del alma le quiero entregar todos mis derechos, mi tiempo, mis talentos, mi futuro y todo lo que poseo. Quiero en silencio ratificar delante de Él…que no me debo a mi mismo. Todo se lo debo a Él. Eso me librará de irritarme hoy, cuando vea los que por malos caminos andan y parecen florecer exitosamente.

Yo sé que hay dificultad en renunciar a mi mismo. Sé que no es fácil renunciar a mis derechos y a mi reputación y a mis propios éxitos labrados por mi propia mano, pero de que sirve gastarme a mi mismo en una carrera loca y desenfrenada si no aprendo a quedarme quieto y en silencio ante su trono. Aún en el camino cristiano tiendo a ser un activista lleno de planes, proyectos e ideas.

Me siento impulsado en cada momento a hablar y a proyectar mi imagen  pero, de que sirve todo esto. Cuando en esta loca carrera me hundo, pronto me irritaré cuando vea la prosperidad de otros y sobretodo la de aquellos que hacen planes malvados. Pero si me quedo en silencio delante de Él….veré los planes de Él..los proyectos de Él y la dirección de Él..entonces no tendré tiempo para mirar a los malvados.

La quietud del Espíritu, sólo la produce el Espíritu de Dios y esa quietud trae la calma profunda, suave y dulce que nadie me puede dar. El mundo no me la puede dar, los éxitos humanos tampoco y ni siquiera la gente que me rodea. Pero la quietud que produce el Espíritu de Dios si es quietud de corazón.

Hoy entonces me propongo a guardar silencio delante de Él y en Él…poder esperar y en Él poder confiar.

Señor. Jamás podré conseguir en este mundo la quietud que en ti encuentro. Hoy atiendo la amonestación de tu palabra y me propongo a guardar silencio delante de ti y esperar con paciencia que tú me ayudes a continuar en la carrera que tengo por delante.

Señor, conoces todos los compromisos que tengo por delante yo no puedo luchar por mi mismo, porque me desgano…pero esperaré en ti, porque tu me abres camino donde no existe y me enseñas la vereda segura y permanente que me lleva a la tranquilidad genuina del espíritu….Amen

 
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Publicado por en julio 14, 2011 en Uncategorized

 

Entre la Razón y el Corazón

¿Y si en realidad el tiempo no lo pudiese todo, si no fuese tan cierto que las cosas con el pasar de los días se van olvidando, o las heridas no se van cerrando, cuantas cosas cambiarían?
Porque es muy fácil pensar que con solo dejar pasar los días, meses o años las cosas se solucionan, y lo peor es que uno se auto convence, y se cree un superado, alguien que tuvo la suerte de superar un dolor y sobreponerse, y se vuelve a sentir fuerte…
Sin embargo, un buen día, quizá el menos pensado, todo el castillo que creías tan sólido comienza a temblar, porque te encuentras de nuevo cara a cara con el dolor, con ese sentimiento tan helado y tan dormido del que ya casi ni te acordabas, y que, muy a pesar de todo, sigue ahí, y comienza a despertarse con todas las fuerzas acumuladas por el tiempo en que estuvo inactivo y quiere salir, quiere gritar que está vivo y que va a dar pelea, porque la RAZÓN piensa:
“¡Otra vez no! ¿o acaso no te acuerdas el tiempo que te costo volver a ponerte en pie?, ¿o no te acuerdas de esas noche sin dormir, de esos desvelos y angustias, de tus días vacíos, de tus noches sin estrellas?. ¿Quieres realmente volver a vivir todo eso, o ahora que ya estas de pie no seria mejor que anduvieras por otros caminos? Porque, sinceramente, amores no te faltan, tienes la capacidad de enamorar a quien quieras, y te vas a hacer problema por un hombre/una mujer que, en realidad, no sabes si te quiere, no sabes si te engaña?…
¡Piensa! ¡no te equivoques! Una vez creíste tocar el cielo con las manos y en un instante descendiste al más profundo de los infiernos, ¿crees que vale la pena?.
Haz lo que te digo, no existen los amores eternos, y seguramente, todo eso lo único que te va a hacer es ilusionarte y volverte a lastimar.” Y se hace un silencio eterno…
El CORAZÓN, aturdido por las palabras de la RAZÓN, se queda sin aliento, pero después de un rato de pensar, donde la RAZÓN ya creía tener ganada la partida, el CORAZÓN replica:
“No sé si tus palabras son del todo ciertas, pero sí sé que no son tampoco del todo equivocadas: no es lo mismo pensar que sentir, no es lo mismo razonar que hacer las cosas impulsivamente, porque los que piensan son aquellos que nunca se arriesgan, y pobre de aquel que no esté dispuesto una vez en su vida a perderlo todo por la persona que ama, pobre de aquel que no está dispuesto a olvidar, porque nunca será perdonado, pobre de aquel que es tan ciego y vacío, que no es capaz de dejar de lado todas las trivialidades de la vida por amor… Pobre de quien teniendo en frente el amor de su vida, no es capaz de quitarse la careta y sentir…
Porque el amor no sólo es alegría, no solo es paz y ternura, el amor es también dolor y lagrimas, es angustia y desvelo, es muchas cosas, pero bueno…la verdad es que no sé qué pesa más, si la RAZÓN o el CORAZÓN.
Lo que si sé es que si uno no siente se transforma simplemente en una roca, una cosa que no es capaz de demostrar cariño y confianza, un cuerpo sin alma.
Por eso creo que uno debe jugarse por lo que siente… le puede salir bien o mal, puede equivocarse o vivir el resto de su vida con la persona que ama… lo que sí es cierto es que jamás perdonaría a alguien que por rencor o desconsuelo no sea capaz de tomar a la persona que ama, y gritarle a todo el mundo que por ella daría la vida…
Y, por ultimo, otra cosa que tengo bien clara, es que el que se enamora soy yo, y el amor se siente con el CORAZÓN, no con la CABEZA”.
Se hizo el silencio… y, sin mediar palabra, el CORAZÓN, decidió tomar el camino correcto… y fue tras el Amor…
“Siempre te escribiré, siempre te amaré, no concibo otra vida sin ti, no puedo pensar en nada que no seas tú, por eso van estas letras hoy, para que de alguna forma me sientas tanto como te siento yo a ti…”
 
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Publicado por en junio 29, 2011 en Uncategorized

 

Liberate

En nuestra vida hay etapas que han sido muy dolorosas, recuerdos pasados que no se van de nuestras vidas, heridas que aún no sanan porque seguimos pensando en el ayer… y eso no nos deja avanzar.
La mejor manera de superar el dolor del pasado no es tratando de olvidar, estar a punta de llantos y mala vida, sino al contrario… es mejor saber enfrentar lo que causó tanto desastre en nuestras vidas.
Preguntarte en tu interior, ¿hasta cuándo seguiré aferrándome a eso? ¿Hasta cuándo quiero sufrir por algo que me sucedió en el pasado?
Una vez te enfrentes a esas preguntas es hora de soltar las amarras del pasado, desecha esas vivencias, perdona el daño que te causaron; sólo así podrás seguir con tu vida hacia adelante, experimenta la hermosa sensación de sentirte libre, respirar hondo, saber que eres una persona llena de energía, que tienes libertad para llorar para reír.
Despréndete de todo lo que te ata al dolor.
Poner punto final es tu decisión, ya no necesitas seguir persiguiendo las sombras del pasado, es hora de vivir el hoy.
- Ser feliz debería ser una de tus prioridades –
El ayer te dio la experiencia para lo que vives hoy y que te servirá para que tengas un futuro mucho mejor.
Respira, siente que tienes toda la vida para volver a sonreír, para que esas lágrimas que un día derramaste te sirvan para dar lecciones de amor a los que te rodean, debes perdonar el pasado que fue inclemente para que puedas vivir un próspero futuro.
Se siempre luz para los que te rodean, ten siempre la palabras adecuadas para quien las necesite y que todas tus experiencias sirvan a otros como guía. Bien sabido es que nadie puede vivir tus experiencias o ponerle atajos a las cosas malas, pero sin lugar a dudas que les ayudará a tener una mejor vida.
Piensa que todo lo que vivimos en esta vida tiene un porqué,
quizás esa etapa dura que te tocó vivir no era tu futuro,
quizás lo mejor está por llegar…
No te aferres a los recuerdos, mejor míralos con buena cara reconociendo que te han servido para ser la gran persona que eres ahora.
Tienes la capacidad de reinventarte muchas veces, y de liberarte de lo malo guardando lo bueno, hazlo.
Deja que el perdón entre en tu vida, agradece al pasado por lo malo, pues eso te servirá para mirar hacia adelante con pasos seguros sabiendo que no volverás a caer en picada.
Puesto que he aprendido a quererme tal como soy,
a perdonar y hasta olvidar lo que me dañó,
ahora soy libre.
Soy feliz.
Lo único que podemos hacer por los que nos dañaron es perdonable y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que sólo cambiarán cuando quieran hacerlo.
Ya nadie nos puede dañar, lo hemos superado, ahora sólo necesitamos ser felices…
 
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Publicado por en junio 29, 2011 en Uncategorized

 

Si Miráramos con el corazón

Si mirásemos con los ojos del corazón quizás aún estaríamos bien con aquellos que dijo ser amigo/a y que nos falló, o estaríamos mejor en la relación con nuestras familias. Quizás incluso estaríamos dispuestas a conceder segundas oportunidades.
Muchas veces vamos por la calle creyendo ver, pero realmente no vemos nada, sólo lo que está frente nosotros. Caminamos sin percatarnos de nadie, salvo que nos tropecemos con una persona. No acostumbramos a mirar y observar a la gente, salvo que sea para echar una miradita a ver qué llevan puesto. Eso es mirar con los ojos, porque cuando tus ojos se posan sobre el niño que mendiga o el anciano que no puede cruzar la calle solo, y le ayudas, estás mirando con el corazón.
Si nos detuviésemos unos minutos en el diario trajín de nuestra vida, quizás hasta seríamos más felices, los recuerdos no nos dolerían tanto y los rencores se nos apocarían porque nuestra luz interior sería mucho más resplandeciente que el oscuro resentimiento, ese que debe estar lejos de nuestra vida, que no nos hace nada bien y contamina el maravilloso mundo que tenemos ante nuestros ojos.
Al pensar en nuestro sufrimiento y en lo que cuesta levantarnos de una decepción, siempre estamos pensando en nosotros mismos. Estamos tan sumergidos en nuestras propias penas y tristezas que creemos que nadie sufre más que nosotros.
Y no es así, hay personas que no tienen nada, hombres y mujeres que se fueron dejando tirada a una mujer u hombre con sus hijos. Está también la mujer que no sabe lo que es el descanso, que no sabe estar enferma porque eso es un lujo que no se puede permitir y que aun así da gracias por tener lo poco y nada que tiene. Sabe acariciar a sus hijos con amor y abnegación, quizás ella no vista de última moda y no sabe qué es vivir en cama caliente cuando el frío azota nuestro cuerpo. También está el niño que mendiga una moneda, y cuando se lo das te devuelve una sonrisa, es que te miró con su corazón; no vio lo que llevabas, sólo vio tu bondad y generosidad. A su vez, tú te sentiste muy bien. Eso es mirar con ojos verdaderos, las cosas más sencillas del mundo son las que más alegrías aportarán a tu vida.
Nunca es tarde para aprender a volver empezar, para hacer las cosas de otro modo al que lo hicimos hasta ahora; tampoco es tarde para comprender que aún nos podemos mirar al espejo y sonreír por despertar sanos y contentos; no es demasiado tarde para comprender que todo lo podemos superar, que por muy grande que sea la tristeza de nuestro corazón, somos personas plenamente capaces de revertir las situaciones que nos son adversas.
Cada año y cada mes de nuestras vidas, siempre habrá pérdidas y ganancias de toda índole. Sepamos enfrentar todo sin rencor, sin rabia, aprender el lenguaje secreto de nuestro corazón, ese que te dice como son las cosas, ese que presiente, que siente y vive dentro de ti.
Depende de nosotros mismos, de si queremos mirar la vida con ojos de la indiferencia, o con ojos llenos de bondad. De cada una de nosotros depende cambiar el rumbo a nuestras vidas y a los que nos rodean. Sólo tú puedes cambiar tu propia vida, y puedes hacerlo para beneficio de otras vidas.
La triste realidad es que por nuestra indiferencia, por no querer cambiar, nuestros rencores viven eternamente dentro de nosotros, trayéndonos lo malo, la envidia, el desear lo que otros tienen, los pensamientos negativos, que muy pronto cambiarían… ¡Si tan sólo por un minuto, mirársenos con los ojos del corazón!
No seamos indiferentes ante la vida, ante la pobreza y la desolación de nuestras amigos, amigas o familias… No nos envenenemos con malos pensamientos.
Si caminas por la vida y en tu tristeza miras la vida con indiferencia absoluta, detente y piensa cómo sería tu vida si en tus manos estuviera el poder cambiar el mundo. No se puede, ¿verdad?
Pero si aportamos un granito de amor hacia todas las personas, este mundo no sería lo que es, seríamos diferentes, entenderíamos que no lo podemos cambiar pero que sí podemos cambiar nuestra propia vida, hacer bien las cosas sin la indiferencia de la persona a la que nada le importa.
Cada día al despertar, por más dolor que la vida te dé, devuelve una sonrisa y acaricia tu corazón que te hace la gran persona que eres…
 
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Publicado por en junio 29, 2011 en Uncategorized

 
 
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